Contradicciones que todos compartimos
La marca ha tomado el centro de Madrid, específicamente zonas de gran afluencia como Gran Vía y Callao, con una activación de Street Marketing protagonizada por figurantes que portaban mensajes cargados de ironía y realidad cotidiana.
A través de frases como “Dices que no sois nada. Spoiler: cenamos con mis padres” o “No ves series de amor, pero eres team Jeremiah”, Opticalia ha logrado captar la atención de cientos de curiosos, generando una reacción inmediata basada en la identificación personal con esos pequeños autoengaños románticos.
Conectar a través de la cotidianidad
Esta acción busca dar continuidad a la campaña global de la marca, celebrando el día de los enamorados desde una perspectiva fresca y menos idealizada. Según explica Elena Diez Fernández, Directora de Marketing de Opticalia: «Este San Valentín hemos querido conectar con la sociedad a través de insights cotidianos. Todos tenemos dos formas de ser, y en el amor ocurre exactamente lo mismo».
La estrategia: Del concepto a la experiencia urbana
Con este movimiento, Opticalia refuerza su posicionamiento en el marketing de experiencias. Al salir del entorno tradicional de la óptica y ocupar el espacio público con mensajes que forman parte de la cultura popular actual, la marca consigue:
- •Humanizar el mensaje: Romper la barrera comercial para hablar el mismo lenguaje que su público.
- •Generar viralidad: Los mensajes están diseñados para ser fotografiados y compartidos en redes sociales, amplificando el alcance de la campaña.
- •Consistencia de marca: Mantener el hilo conductor de la dualidad ("dos formas de ser") en todas las temporalidades del año.
Opticalia mira de frente a las realidades del amor moderno
La campaña de San Valentín de Opticalia demuestra que la publicidad más efectiva es la que se atreve a señalar lo que todos pensamos pero pocos decimos. Al convertir las "dos formas de ser" en un eje narrativo sobre el amor, la marca no solo vende monturas, sino que se posiciona como una firma que entiende y celebra la complejidad del comportamiento humano en 2026.



