«Mini Wax Tracks»: La alianza con Timbaland
Bajo el nombre de «Mini Wax Tracks», Babybel ha lanzado en Estados Unidos una serie de minidiscos de vinilo que replican el tamaño, color y textura de su famoso queso. Para este proyecto, la marca se ha aliado con el legendario productor y cantautor Timbaland, quien ha reinterpretado el clásico jingle de la marca, «I’m Your Baby», en dos versiones exclusivas: Pop y EDM.
Esta colaboración no solo busca apelar a la nostalgia del formato físico, sino también insertar a Babybel de lleno en la cultura pop mediante sonidos modernos diseñados para acompañar el momento del consumo del snack.

De la mesa a las plataformas de streaming
Aunque los vinilos físicos forman parte de una edición limitada para coleccionistas, la estrategia tiene un alcance masivo:
- •Audio Digital: A partir del 23 de febrero, los temas estarán disponibles en las principales plataformas de streaming.
- •Ecosistema Social: Los temas se integrarán en las librerías de TikTok y Meta, permitiendo que los creadores de contenido generen sus propios remixes y vídeos utilizando el audio oficial.
- •Experiencia de Marca: Para completar la acción, se ha lanzado un concurso (activo hasta el 6 de febrero) donde los ganadores recibirán un kit con los vinilos, los quesitos y un tocadiscos diseñado ad hoc para este formato reducido.
El poder de los activos de marca distintivos
Con esta acción, Babybel demuestra cómo un activo físico (su cera roja) puede evolucionar hasta convertirse en una plataforma de entretenimiento. Al transformar un elemento funcional en un objeto de deseo y una pieza musical, la marca refuerza su identidad juguetona y se posiciona como una firma innovadora que sabe conectar con las tendencias actuales del marketing sensorial.
Babybel redefine el "Branded Content" a través del oído y el tacto
A través de «Mini Wax Tracks», la compañía demuestra que incluso el producto más sencillo puede ramificarse en territorios inexplorados con creatividad. Al unir fuerzas con una figura de la talla de Timbaland, Babybel no solo vende un snack, sino que construye un universo cultural alrededor de su símbolo más preciado, convirtiendo el acto de abrir un quesito en un evento multimedia.



