De la "firma y la foto" al diseño contemporáneo
El logotipo original, concebido en 1980 bajo la premisa de "dar la cara" como garantía de rigor científico, se ha convertido en uno de los activos más reconocibles del sector. La estructura piramidal coronada por el rostro de su fundadora no fue una decisión estética, sino una declaración de principios sobre la responsabilidad personal detrás de cada producto.
Tras un exhaustivo análisis de marca, la compañía ha optado por una evolución, no una ruptura. Este rediseño busca actualizar la imagen para conectar con las nuevas generaciones de consumidores que buscan bienestar y transparencia, manteniendo el aura de credibilidad y coherencia que ha definido a la marca durante décadas.
El relevo generacional: Lara Feliu como embajadora
Esta nueva etapa visual coincide con la consolidación de Lara Feliu —nieta de la fundadora, nutricionista y dietista— como embajadora de la marca. Su incorporación simboliza la continuidad de la filosofía de Distribuciones Feliu S.L., la empresa familiar que preserva el propósito de Ana María Lajusticia.
«Asumir este rol es un orgullo y una gran responsabilidad. Esta etapa es el inicio de un nuevo capítulo; nuestro objetivo es actualizar el mensaje para lograr que la marca continúe creciendo al menos medio siglo más», afirma Lara Feliu. Con este movimiento, la compañía reafirma su voluntad de seguir liderando el mercado de los complementos alimenticios basándose en la evidencia científica y la educación en hábitos de vida saludables.

Ana Maria Lajusticia® se actualiza: Rigor científico con mirada de futuro
En su 46º aniversario, la marca referente en magnesio presenta un rebranding que simplifica su icónico logotipo para ganar versatilidad en el entorno digital. Con Lara Feliu al frente de la comunicación, la firma equilibra el respeto por su legado histórico con una estrategia enfocada en rejuvenecer su audiencia y liderar la nutrición responsable en 2026.



