Publicidad sobre la publicidad: El arte del 'hacking' urbano
La estrategia de Láserum destaca por su ingenio y su tono irónico. Conscientes de que un 70% de descuento es una cifra difícil de batir, la marca ha utilizado los soportes publicitarios de otras firmas como "plataforma" de comparación. Mediante el uso de pegatinas de diversos tamaños integradas en el paisaje urbano de las zonas comerciales, Láserum ha conseguido colarse en la conversación visual de las rebajas sin necesidad de las grandes inversiones de las marcas de moda.
La acción, desarrollada en puntos neurálgicos del centro de Madrid, busca que el espectador, saturado de mensajes, pueda contrastar datos reales y decidir qué promoción le resulta más rentable. Es un movimiento que transforma una limitación presupuestaria frente a los gigantes del retail en una oportunidad creativa de alto impacto.
Eficacia y humor frente a la saturación
El proyecto se completa con una pieza audiovisual que documenta estas intervenciones, manteniendo el ADN desenfadado y valiente de la marca. Con este movimiento, Láserum no solo promociona sus servicios, sino que se posiciona como una marca aliada del ahorro del consumidor, capaz de reírse de las convenciones publicitarias.
La clave del éxito de esta campaña reside en su transparencia: en un contexto donde el "hasta un 50%" es la norma, presentarse con un 70% real y comparativo convierte a la marca en la ganadora silenciosa de la cuesta de enero.
Láserum "se cuela" en los escaparates de la competencia para resaltar su 70% de descuento
A través de una acción de guerrilla en las principales calles comerciales de Madrid, Láserum utiliza el humor y la comparación directa para destacar entre la saturación de las rebajas. La marca convierte la publicidad ajena en su mejor aliado, demostrando que en enero, la relevancia se gana con ingenio y ofertas imbatibles.




